Recordando los Cuatro Acuerdos

En las tradiciones iniciáticas en general y en las culturas antiguas de América, encontramos mucha sabiduría sin fecha de vencimiento, que podemos aplicar a nuestras vidas presentes y futuras para ser personas más felices. Un ejemplo de ello es el pueblo Tolteca, que habitaba parte de lo que hoy se conoce como México.

Ellos creen que todo lo que vivimos es resultado de los acuerdos a los que hemos suscrito de manera más o menos consciente. Incluso aquellas cosas que nos perturban o no nos hacen felices, obedecen a ciertos acuerdos que nosotros mismos hemos tomado, y que seguimos sosteniendo sin necesitarlos más. Ahora bien, los acuerdos pueden cambiar y ser reemplazados por otros que preferimos más para nuestras vidas. Es una manera de decir "creencias". En definitiva, al abrigar una creencia, estamos de acuerdo con ella.

Se pone énfasis en que estos son acuerdos y no reglas o mandatos, pues no son imposiciones externas a nosotros. Son acuerdos que podemos tomar con nosotros mismos en orden a vivir más en paz. Es una decisión consciente.

He aquí una breve explicación - interpretación de los cuatro acuerdos Toltecas, con el poder de cambiar tu vida para bien, tan rápido como lo decidas.

Primer acuerdo: Sé impecable con tus palabras

Este se considera como el acuerdo más importante, y se refiere a tomar plena consciencia del poder creador de nuestras palabras. Sin darnos cuenta de este poder, utilizamos nuestra boca para hacer hechizos mágicos que no preferimos. Por ejemplo, si digo ”quiero bajar de peso”, estoy implicando el hecho de que primero debo estar alto en peso para luego poder bajar. Distinto es decir “quiero estar esbelto”. Somos poderosos magos creadores de realidad, mediante nuestras invocaciones en la palabra. Si no nos gusta lo que sucede en nuestras vidas, en primer lugar debemos tomar el 100% de responsabilidad por ello, pues nosotros estamos provocando lo que nos pasa por las palabras que utilizamos y las definiciones que damos a los hechos.

Ejemplos hay muchos: “siempre se me quedan las llaves”, “esta pega es difícil”, “no puedo”, “no tengo plata”, “voy a tratar”, etcétera.

Esto nos invita a ESCUCHAR. Ya se mencionó la escucha profunda como componente clave para el trabajo colaborativo. Esta escucha se trata deescucharnos y prestar atención a nuestras propias palabras. Este solo ejercicio puede asombrarnos al descubrir cuán directa es la relación entre lo que nos sucede y qué palabras dijimos antes de que ello ocurriera. De esta manera podemos ir corrigiendo nuestras palabras y así ponerlas al servicio de crear las realidades que sí preferimos.

Segundo acuerdo: no hagas suposiciones.

Hacer suposiciones es una facultad de la mente que en sí misma no tiene nada de problemático. Sin embargo, es común olvidar que es una suposición y la damos por hecho. Ahí es cuando la realidad nos suele sorprender con sucesos distintos a lo supuesto, lo cual genera mucho sufrimiento innecesario. Es por ello que el sabio no hace suposiciones.

Una forma de aplicar este acuerdo es hacer preguntas, y muchas veces nos damos cuenta de que estábamos haciendo una suposición al escuchar la respuesta.

Este acuerdo también nos invita a poner atención a nuestras expectativas sobre como deberían ser las cosas. Las expectativas son suposiciones.

Tercer acuerdo: no te tomes nada personalmente:

Este acuerdo se deriva del anterior, y se refiere a que lo que los otros dicen o hacen no tiene que ver contigo, tiene que ver con ellos. Cuando aplicamos este acuerdo, no podemos ofendernos, y si nos estamos sintiendo ofendidos, es porque hemos tomado algo personalmente. Nada es personal, pues no existe ninguna persona; son las fuerzas de la situación y los designios del creador las que actúan a través de las “personas”. Si alguien actúa de una manera que me hace sentir incómodo, puede ser algo necesario para un plan mucho mayor. Si no me tomo nada personal, dejo de sentir que soy demasiado importante y permito que la vida siga su curso.

Cuarto acuerdo: haz siempre tu mejor esfuerzo:

También se puede encontrar este acuerdo como “haz siempre tu máximo esfuerzo”. Máximo, o mejor, la idea es la de actuar al máximo y mejor de nuestra capacidad y habilidad en cada situación, con CERO expectativa,suposición o insistencia en un particular resultado. Esto también nos invita a soltar nuestra idea de lo que es correcto y perfecto, y confiar en que Dios tiene mejores planes que los nuestros. Por ello hacemos nuestro mejor esfuerzo en cada momento y los resultados se los confiamos a la creación. Todos los acuerdos están conectados, por lo cual, si los resultados no son los que quería, soy aun más impecable con mis palabras.

*El Dr. Miguel Ruiz, tras una larga investigación de esta cultura, escribió un libro llamado Los Cuatro Acuerdos, en donde expone detalladamente cada uno de los Acuerdos, para quienes deseen más profundidad en la información.


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